Hay temas de los que nadie quiere hablar, pero que son parte de amar a nuestras mascotas.
Hoy quiero conversar contigo sobre algo difícil pero necesario: cómo saber cuándo tu peludo está llegando al final de su camino y cómo acompañarlo con todo el amor del mundo en esos últimos momentos.
Si estás leyendo esto, probablemente ya tienes esa sensación en el pecho, esa intuición que te dice que algo está cambiando con tu compañerito.
Y aunque duela horrores pensarlo, estar informado te va a ayudar a tomar las mejores decisiones para tu mascota.
Las señales que no deberíamos ignorar
Como mamás y papás de mascotas, llegamos a conocer a nuestros peludos mejor que nadie.
Sabemos cuándo están felices, cuándo tienen hambre, cuándo quieren jugar. Y también sabemos cuándo algo no está bien.
Cambios en la alimentación
Uno de los primeros signos que muchos notamos es cuando nuestro perro o gato deja de comer con el mismo entusiasmo de siempre.
Ese perro que se volvía loco por la comida ahora apenas prueba bocado.
Ese gato que maullaba en la cocina ahora ignora su plato.
Es normal que, de vez en cuando, no tengan mucho apetito, pero si esto se vuelve constante y además notas que está perdiendo peso rápidamente, es momento de preocuparse.
La pérdida de interés en la comida puede ser señal de dolor, náuseas, o que su cuerpo ya no está procesando bien los alimentos.
Problemas para moverse

“Viejo, mi querido viejo… Ahora ya caminas lento…” Cuanta razón en esa bella canción de Piero.
Ver a tu peludo con dificultad para levantarse, caminar cojeando, o evitando las escaleras que antes subía sin problema, es desgarrador.
La artritis y el dolor en las articulaciones son comunes en mascotas mayores, pero hay un punto en que el dolor se vuelve demasiado.
Fíjate si tu mascota:
- Se queda mucho tiempo en la misma posición
- Cojea constantemente o arrastra las patas
- Llora o se queja cuando intenta moverse
- Ya no puede hacer sus necesidades sin ayuda
- Se cae frecuentemente o pierde el equilibrio
Cambios en su respiración
La respiración de tu peludo debería ser tranquila y regular. Si notas que respira muy rápido, que jadea excesivamente sin haber hecho ejercicio, que hace ruidos raros al respirar, o que parece que le cuesta trabajo, esto puede indicar problemas serios.
Algunos peludos con enfermedades cardíacas o pulmonares empiezan a respirar con la boca abierta (especialmente los gatos), a toser frecuentemente, o a tener episodios donde parece que se están ahogando.
Cambios de comportamiento
Tu peludo, que siempre fue cariñoso, ahora se esconde todo el día. O al revés, tu gato independiente ahora no se separa de ti ni un segundo. Estos cambios pueden decirnos mucho.
Las mascotas que sufren a menudo:
- Se aíslan y buscan lugares escondidos
- Dejan de saludar cuando llegas a casa
- Ya no quieren que los toques o se quejan cuando los acaricias
- Están confundidos o desorientados
- Tienen “accidentes” en la casa cuando antes eran muy limpios
- Gimen o lloran sin razón aparente

La mirada que lo dice todo
Hay algo en los ojos de nuestros peludos que nos habla.
Cuando están sanos, sus ojos brillan, están alertas, curiosos. Pero cuando están sufriendo, esa luz se apaga.
Sus ojos pueden verse vidriosos, perdidos, o con una expresión de tristeza que nos parte el alma.
Conversaciones difíciles con el veterinario
Cuando empiezas a notar estas señales, es momento de tener una conversación honesta con tu veterinario.
Sé que es difícil, pero necesitas escuchar la verdad, así duela.
Preguntas importantes que debes hacer
No tengas miedo de hacer preguntas directas.
Tu veterinario está ahí para ayudarte, y necesitas información clara para tomar decisiones.
Sobre el diagnóstico:
- ¿Qué le está pasando exactamente a mi peludo?
- ¿Es una condición que va a empeorar?
- ¿Hay tratamiento disponible?
Sobre calidad de vida:
- ¿Mi mascota está sufriendo?
- ¿El tratamiento va a mejorar su calidad de vida o solo prolongar su tiempo?
- ¿Cuánto tiempo más tenemos juntos de manera realista?
Sobre opciones:
- ¿Qué opciones tenemos en este momento?
- ¿Cuáles son los pros y contras de cada una?
- ¿Cuándo sabremos que es el momento de considerar la eutanasia?
La escala de calidad de vida
Muchos veterinarios usan una escala para ayudarte a evaluar la calidad de vida de tu peludo.
Puedes hacer esto en casa también, evaluando del 1 al 10:
- Dolor: ¿Puede controlarse con medicación?
- Hambre: ¿Está comiendo suficiente?
- Hidratación: ¿Está tomando agua?
- Higiene: ¿Puede mantenerse limpio o necesita ayuda constante?
- Felicidad: ¿Todavía disfruta cosas que antes le gustaban?
- Movilidad: ¿Puede moverse sin ayuda?
- Días buenos vs días malos: ¿Los días buenos superan a los malos?
Si la mayoría de estas áreas están por debajo de 5, es momento de tener conversaciones serias sobre qué es lo mejor para tu peludo.
Los cuidados paliativos: hacer que sus últimos días sean buenos
Si decidiste que quieres acompañar a tu mascota en casa durante sus últimos días o semanas, hay cosas que puedes hacer para que esté lo más cómoda posible.
Manejo del dolor
Habla con tu veterinario sobre opciones para controlar el dolor.
Hay medicamentos, terapias alternativas, y ajustes que pueden hacer una gran diferencia en cómo se siente tu mascota.
No esperes a que el dolor sea insoportable. Es mejor prevenir que tu mascota sufra.
Y no, no los vamos a “dormir con medicamentos” – queremos que estén tranquilos pero presentes.
Crear un espacio cómodo
Prepara un lugar especial para tu peludo:
- Una cama suave y acolchada que proteja sus huesos
- En un lugar tranquilo pero donde pueda verte
- Con fácil acceso a agua y comida
- A una temperatura agradable
- Con sus juguetes o mantitas favoritas
Si tu mascota tiene problemas para moverse, ayúdala a cambiar de posición cada pocas horas para evitar llagas.
Alimentación especial
Si tu peludo está comiendo poco, pregunta a tu veterinario sobre alimentos especiales o suplementos. A veces, calentar un poquito la comida hace que huela más rico y les da más ganas de comer.
Ofrece comidas pequeñas varias veces al día en lugar de una o dos grandes. Y sí, está bien consentirlos un poco con cosas que les encantan (siempre que el veterinario diga que no hay problema).
Mantener la higiene
Si tu peludo ya no puede limpiarse solo o tiene accidentes, ayúdalo a mantenerse limpio y seco.
Usa toallitas húmedas suaves, cambia sus cobijas frecuentemente, y si es necesario, considera usar pañales para mascotas.
La dignidad de tu peludo importa, incluso al final.

Preguntas frecuentes sobre cuidados paliativos para mascotas
¿Cómo sé si mi mascota está sufriendo si no puede decírmelo?
Las mascotas muestran el dolor de formas sutiles: cambios en su respiración, gemidos suaves, inquietud, pérdida de apetito, ojos sin brillo, esconderse, o reaccionar cuando los tocas.
Tu veterinario puede evaluar signos clínicos que quizá no notes. Confía en tu instinto – conoces a tu peludo mejor que nadie.
¿Es egoísta considerar la eutanasia o es egoísta evitarla?
Esta pregunta nos atormenta a todos. Lo egoísta sería tomar la decisión basándote únicamente en tus necesidades.
La pregunta correcta es: ¿qué es mejor para mi mascota? Si está sufriendo sin esperanza de mejoría, prolongar su vida es prolongar su sufrimiento.
Si todavía tiene calidad de vida, no hay prisa. Habla honestamente con tu veterinario.
¿Mi mascota sabe que la voy a llevar a dormir?
Tu mascota puede sentir tu angustia, pero no entiende el concepto de muerte o eutanasia.
Lo que sí siente es tu presencia, tu voz, tus caricias. Trata de estar lo más calmada posible, háblale suavemente, acarícialo. Él solo sabe que estás ahí, que lo amas.

¿Qué hago con sus cosas después?
No hay un tiempo “correcto”. Algunas personas necesitan guardar todo inmediatamente porque es muy doloroso verlo.
Otras necesitan dejar todo como está por un tiempo.
Puedes conservar su collar, crear un álbum de fotos, donar sus juguetes a un refugio cuando estés listo. Hazlo a tu ritmo.
¿Debería conseguir otra mascota pronto?
No hay una respuesta única. Algunas personas necesitan ese vacío para procesar su duelo. Otras encuentran consuelo en darle amor a otro peludo.
Lo importante es que no busques “reemplazar” a tu mascota – ese peludo es irremplazable. Cuando llegue el momento, lo sabrás.
¿Es normal sentir tanto dolor por “solo” una mascota?
Tu dolor es completamente válido. Tu mascota no era “solo” nada – era tu familia, tu compañía, tu amor.
La gente que no tiene mascotas quizá no entienda, pero tu dolor es real y merece ser respetado. Llora todo lo que necesites.
¿Qué opciones tengo después de la eutanasia en Cali?
Tienes varias opciones: cremación individual donde recibes las cenizas de tu peludo en una urna, cremación colectiva, sepultura en un cementerio para mascotas en Cali, o compostaje. Contáctanos si quieres saber más sobre estas opciones.
Espero que esta información te sirva, aunque sé que es un tema durísimo.
Recuerda que darle a tu peludo una partida tranquila y sin dolor es el último regalo de amor que puedes darle.
Y cuando llegue ese momento, date permiso de llorar, de recordar, de sanar a tu tiempo.
Un abrazo fuerte. 🐾💙





